viernes, 22 de marzo de 2013

letra y musica

-¿La letra y la música, con ese ritmo de joropo al tiro?
-Todo, todo junto, al tiro como joropo, con esos acordes, y la letra era como si yo me la hubiera sabido. Entonces me asusté también. Si yo no soy máquina de hacer canciones. Cantaba canciones de la Violeta y había hecho un par de canciones, horribles -sonríe-, que no vamos a decir cuáles son, aunque las he rescatado ahora, fíjate, las he recogido del tarro de la basura, porque encuentro de que repente son muy drástica conmigo misma.
Isabel Parra ya tenía para entonces ese contingente de canciones con música suya y versos de Violeta Parra, como el vals "Qué palabra te dijera", la tonada "Como el roble en el verano", la canción joropo "Lo que más quiero" y las canciones "Solitario solo" y "Al centro de la injusticia", entre otras. "Había hecho canciones con texto de la Viola y música mía, que eso no me costó nada", recuerda. "Pero son urgencias, esos textos de la Violeta había que mostrarlos porque son maravillosos".








La Habana


-Lo que pasa es que esa canción es "Ni toda la Tierra entera": yo no había puesto los pies en Europa. Me encerré en mí misma, en La Habana, me sentía responsable del Golpe también, de muchas cosas, hasta culpable me sentía. Había decretado que yo no tenía nada que cantar, que no hablaba con nadie. Y un día hablé con la Beatriz Allende (una de las hijas del Presidente Salvador Allende, a quien años después Isabel Parra dedicó la canción "Un nombre, un apellido", grabada en 1979), que no éramos amigas, pero ella iba a la Peña y era una persona maravillosa. Y me dice "Isabel: tú tienes que salir a cantar". La escuché no más, pero me quedó eso.
"Ni toda la tierra entera", esa canción, nació un día a fines de 1973 en el Hotel Presidente en La Habana, recuerda la autora.







martes, 12 de marzo de 2013

Una reflexión


Y para ver esta tragedia no hay que ir a la TV: a ella se va a soñar que todo es mejor y posible, a tener esperanza, a presentir justicia y finales felices, y si todo luce tan desalmado, mejor se va para otro canal. No basta con ser realistas, hay que reinventar la realidad, y en esa reinvención se crea la televidencia.
Demasiada ONU, poca cultura común del televidente. Lástima: era una buena promesa. Y bien por el esfuerzo. Una reflexión final: mientras contra la droga existe la DEA y todos los países invierten millones de dólares, y a las armas las alaban todos los sistemas de gobierno, contra la trata de mujeres solo existe una Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas. ¿Es más grave la droga que las armas y la trata de personas? En la moral de nuestro tiempo, sí. Por eso todo lo que se dice sobre trata de personas y explotación sexual es pura “promesa”.







Se muestra que hay actores de España, México, Puerto Rico y Colombia. Se tiene una selección de actores muy diversa y muy buena. Esta serie tiene todos los elementos industriales para dejar de ser melodrama, narcodrama, chistemedia y no dar tregua al televidente porque cuenta la cruda realidad en tono de la tragedia que nos habita. ¿Entonces? Que todo es demasiado lúgubre, trágico, maldito; que hay poco melodrama, la esperanza no habita ni a la historia ni a los personajes, todo luce oscuro para dar el tono de que nada anda bien; que todo es demasiado patético y parecido a la realidad.